• José Antonio Fdez Viñas

LAS 4 FASES DEL SÍNDROME DEL QUEMADO EN EL TRABAJO


Queridos amigos del blog!!!


Como tantas veces os digo este es un rincón de internet en donde intentamos tratar temas y dar herramientas que nos ayuden a nuestro crecimiento personal y profesional.


Hoy vamos a tratar un tema muy común pero muy poco comentado y que como consecuencia hay muchas personas que están inmersos en el sin ni siquiera saberlo. Hoy vamos a hablar del burnout laboral o el también denominado síndrome del quemado.


El burnout laboral o síndrome del quemado en el trabajo es un estado de agotamiento físico, emocional y mental que algunas personas sienten a consecuencia del ámbito laboral.


Quizás vas a trabajar cada día con una gran apatía, en donde lo haces solo por inercia, por costumbre y por supuesto por necesidad. Quizás seas una persona muy distinta a la que comenzó en ese trabajo, distinta en cuanto a la ilusión, en cuanto a las expectativas de carrera, en cuanto a tu realización profesional. Si todas estas cosa que comento te suenan en tu día a día, creo que debes de seguir leyendo este post, porque puede serte de gran ayuda.


Y puede serte de gran ayuda porque hoy vamos a hablar de las 4 fases que atraviesa el trabajador que padece este síndrome. Por tanto, toma consciencia de estas fases, para que si fuese tu caso, identificar en donde te encuentras y que es lo que te está ocasionando esta situación.


Las personas que sufren dicho síndrome son protagonistas de muchos tipos de sensaciones. Tienen brotes de cólera e irritabilidad, sienten que han perdido el entusiasmo que tenían por su trabajo, sienten frustración y su trabajo no les llena, sienten miedo a verse acabados profesionalmente y por supuesto, se sienten deprimidos e infelices.


Quizás estas leyendo este post y te sientes identificado con estos síntomas. Si es ese el caso toma nota de las distintas etapas por las que pasa esa persona que está siendo dominada por el síndrome del quemado.




Primera fase: Fase inicial o de entusiasmo.


Esta primera fase es en la que la persona tiene unas elevadas aspiraciones con respecto a su trabajo, su puesto, su trayectoria, etc. Es una fase en la que se tiene una energía desbordante y en la que nos idealizamos sin ningún tipo de límites.


Las personas debemos tener objetivos que intentemos alcanzar. Gracias a esos objetivos tenemos la voluntad y la motivación para hacer aquello que debemos hacer para conseguirlos.


El problema está cuando la realidad no cumple con las expectativas y es donde en el caso del síndrome del quemado entraríamos en la segunda fase.

Segunda fase: Fase intermedia o de estancamiento.


Como comentaba al final de la explicación de esa primera fase, la segunda fase se trata de una fase de estancamiento. Esta fase surge cuando no se cumplen o creemos que no se van a cumplir nuestras expectativas. Es el momento en el que empieza a aflorar la frustración.


Si fuésemos capaces de tener consciencia de nuestra situación en este momento puntual, deberíamos entonces, analizar como de alcanzables son nuestras expectativas con respecto a la situación real.


También sería el momento de analizar si lo que he hecho en el pasado reciente y lo que estoy haciendo en el presente me acerca a mis expectativas o realmente he estado sin darme cuenta alejándome de mis objetivos por causa de una estrategia equivocada o por causa de simplemente no haber estado enfocando mis esfuerzos hacia esos objetivos que anhelo.


Si no soy capaz de detectar esta circunstancia, sin ninguna duda estaré inmerso en la siguiente fase por la que pasa el trabajador quemado.


Tercera Fase: Fase de daño primario o de frustración.


Esta tercera fase es la fase de la frustración. Digamos que es la fase que consolida la fase anterior.


En esta fase ya comienzan los problemas emocionales, físicos y conductuales. Esta es la fase que consolida a la persona que la vive en el denominado trabajador que sufre el síndrome del quemado.


En esta fase, la persona genera en su mente una frustración por no haber alcanzado sus expectativas y aunque su entorno podría ser exactamente el mismo que el que tenía en esa primera fase de entusiasmo, su argumento mental es totalmente contario, esa misma voz que le alentaba hacia sus objetivos en la primera fase, es la misma voz que ahora le argumenta todo lo contario y le incita a tirar la toalla.


En esta fase sería primordial detectar cual es nuestro argumento mental y que emoción nos produce.


Cuarta fase: Fase de daño secundario o de apatía.


La cuarta y última fase es la fase de la apatía. La apatía es el mecanismo de defensa inconsciente contra la frustración. En esta fase de apatía y de estado depresivo es donde surgen efectos clínicos que son concretos del síndrome del burnout.


Estos estados son; Alteraciones emocionales y conductuales, desarrollo de enfermedades Psicosomáticas, problemas sociales, deterioro del desempeño y eficacia laboral, alteraciones en la vida familiar e incluso posibles adicciones.


Las personas que entran de lleno en esta fase derivan mucha veces en el absentismo laboral ocasionado por problemas de salud física y psicológica.


Queridos amigos del blog!!!


Analicen estas fases y lo que ocasiona cada una de ellas, puede ser vital para diagnosticar cual es la situación que puedes estar viviendo. Pon también mucha atención a tus expectativas y analiza objetivamente si estas haciendo lo que tienes que hacer para cumplirlas.


Por último, analiza cual es argumento de tu voz interna ya que es ella y solo ella la que te puede empujar al pozo del síndrome del quemado, un pozo del que sin ayuda y toma de realidad es difícil salir.


Feliz semana a todos.!!!

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