• José Antonio Fdez Viñas

Cómo funcionan nuestros pensamientos y cómo ejercitar la atención para dominarlos.

A raíz de un post anterior en el que comentábamos la importancia de nuestros pensamientos y la importancia de dominar los mismos, en las distintas redes sociales me pedisteis que profundizásemos en este mundo de los pensamientos y eso vamos a hacer precisamente en este post.


Nuestra energía mental depende de cómo manejemos nuestros pensamientos. Todo el mundo en mayor o menor medida tenemos una enorme fuga de energía de nuestra mente por no saber manejar los pensamientos.


En el post de hoy vamos a intentar dar unos consejos que nos ayuden a saber como pensamos y a aprender a como pensar.


Tenemos alrededor de 90.000 pensamientos diarios y de la mayoría de ellos no somos conscientes. La mayoría de estos pensamientos están en manos del ego. Ese falso yo que se nos presenta en forma de voz en nuestra cabeza y que nos deja enfocar y concentrarnos en el momento presente.


Casi todas las actividades que realizamos en nuestro día las realizamos en piloto automático, hacemos las cosa en el presente pero nuestra mente esta de viaje. Un viaje al pasado o un viaje al futuro. Solo está en el presente nuestro cuerpo.


Esta circunstancia hace que hayamos perdido la capacidad de dominar nuestra atención, pero hay que decir que esta capacidad de atención se puede entrenar y desarrollar para poder así recuperar esa energía mental, callar ese ruido innecesario que hay en nuestra mente y poner la atención plena en el momento presente, en la tarea que estemos desarrollando en un momento determinado.




Vamos con los tres puntos que os quiero dar a conocer hoy para conseguir apaciguar nuestro ruido mental.


Tomar consciencia de nuestros viajes mentales al pasado.


Como os comentaba en la introducción de este post nuestra mente nos hace viajar al pasado, utiliza la memoria para que escapes mentalmente del presente, dejes de enfocar y prestar atención en lo que haces para llevarte al pasado.


Lo malo es que te lleva normalmente al pasado no para recordar un momento feliz, muy al contrario por regla general la mente nos lleva al pasado para recordar algo que no nos gustaría haber vivido, algo de lo que seguramente nos arrepentimos.


La voz del ego es cruel y quiere que sintamos culpa por aquello que ocurrió y que ya no podemos cambiar. Cuando la mente nos gana la partida y no nos deja prácticamente volver el presente dejándonos en el pesado, esto por desgracia suele convertirse en lo que conocemos con un estado mental de depresión. El ego pretende que regresemos de este viaje con el sentimiento de culpa.


Por eso es importante tomar consciencia de estos viajes mentales al pasado, detectarlos y volver al momento presente, a la tarea que estemos realizando y enfocar con atención plena en el momento presente.


Tomar consciencia de nuestros viajes mentales al futuro.


La enfermedad del siglo XXI es el estrés. Creo que todos en algún momento de nuestra vida hemos sufrido estrés o incluso ansiedad. Los hábitos actuales, las tecnologías, la saturación de información y muchas otras circunstancias ayudan a que tengamos estrés, pero en realidad son nuestros propios pensamientos los que nos lo producen. En concreto los pensamientos futuros.


Estos viajes mentales al futuro son la fuente del estrés, nuestra mente utiliza la imaginación, y la utiliza para imaginar cosas futuras que nos van a ocurrir. ¿qué es lo que ocurre? Que al igual que utilizaba la memoria para ir al pasado y recordar episodios malos de nuestra vida, ahora utiliza la imaginación para pensar en cosas malas que nos van a ocurrir.


La cuestión es que en este caso la mente tampoco nos deja estar en el momento presente y nos lleva al futuro. Al igual que con los viajes mentales al pasado regresábamos con el sentimiento de culpa, con estos viajes al futuro regresamos con el sentimiento de miedo. Miedo por eso que hemos imaginado malo y que creemos que nos va a ocurrir.


Aquí la solución también está en tomar consciencia de este pensamiento futuro que estamos teniendo y regresar mentalmente al momento presente. En el presente no sufrimos.


Ejercitar la atención plena del momento presente.


Una vez que hemos intentado explicar en los dos puntos anteriores como funciona nuestra mente, nuestros pensamientos y teniendo claro que la solución está en focalizar y mostrar atención en el momento presente… ¿Por qué no lo hacemos? Pues no lo hacemos por que no resulta fácil, no tenemos el hábito ni la práctica. Como todas las cosas en esta vida la atención se puede entrenar y esta se entrena por medio de la práctica del mindfulness.


El significado de mindfulness es atención plena, que en realidad es lo que pretendemos. Tener nuestra mente en el presente y con atención plena a lo que estamos haciendo.


La práctica del mindfulness nos va a desarrollar esa atención que necesitamos y nos va a permitir practicarla de forma automática e involuntaria. Esto no es de un día para otro, pero como con cualquier otro entrenamiento de otra cosa que realicemos vamos cogiendo y adquiriendo las habilidades necesarias poco a poco. Sin duda les recomiendo que practiquen la meditación porque habrá un antes y un después en sus vidas con respecto a esta práctica.


Queridos amigos, tomen consciencia de sus pensamiento, de la energía mental que despilfarran a diario con esos pensamientos futuros y pasados he intenten tomar consciencia del momento presente.


Les invito al siguiente reto, en su próximo viaje en coche del trabajo a casa o de casa al trabajo, intenten realizar una atención plena a la conducción, a la carretera, a las calles por donde pasan, a las personas que se encuentran en ellas, etc. Normalmente esta actividad la realizamos en piloto automático, pasamos por el recorrido habitual pero no nos fijamos en nada, pero nuestra cabeza va pensando a toda maquina en cosas pasadas o futuras que nos soliviantan. Intenten poner atención como les digo en su próximo trayecto a casa, porque se van a sorprender de todo lo que van a descubrir y que antes no se daban cuenta de ello.


¡¡Feliz semana!!


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