• José Antonio Fdez Viñas

7 VALORES PARA TENER UN BUEN MATRIMONIO CON TU JEFE

Queridos amigos del blog!!!


Las relaciones laborales, las relaciones entre jefe y empleado tiene muchísimas similitudes con una relación matrimonial o de pareja. En realidad cuando una persona entra nueva en una empresa es como si empezase un noviazgo con su jefe que más tarde podrá convertirse en un matrimonio laboral, o por el contrario alguna de las partes romperá esa relación para intentar buscar una nueva pareja con la que congeniar.


Hay parejas laborales que desde el primer momento no van en serio y terminan rompiendo, quizás el jefe es el que no busca una relación a largo plazo, son jefes que no les importa las rotaciones, que se escabullen del compromiso y continuamente buscan un nuevo sustituto, auto-argumentándose que no son lo suficientemente buenos o cosas así, pero en realidad solo han estado buscando el fallo para justificar la ruptura del idilio.


Otras veces son los trabajadores los que no quieren ese compromiso y se auto-argumentan que la empresa no es lo suficientemente buena, que no los valoran ,y argumentos de este tipo que les permite dejar tranquila su conciencia, ya que de no ser así descubrirían que en realidad son ellos los que no son capaces de dar el paso hacia delante en un compromiso que les puede llevar a la plenitud.


Las relaciones de pareja bien sean sentimentales o laborales hay que cuidarlas, como todo en la vida requiere un esfuerzo y una dedicación. Lo primero que se tiene que tener es la voluntad de querer que esa pareja prospere, teniendo esto, gran parte del camino está hecho.


Por eso hoy, vamos a hablar de algunos valores que no pueden faltar si queremos alimentar ese idilio laboral entre el jefe y el empleado o al revés.




Vamos con estos 7 valores que hemos destacado para hoy.



Respeto


Ninguna relación, sentimental, profesional o de cualquier índoles puede sostenerse sin el valor del respeto. El respeto son las mínimas reglas posibles del juego de la vida. Ninguna relación que carece del respeto mutuo puede tener ningún tipo de éxito.


El respeto abre la puerta del corazón de los que intervienen en esa relación. Para ser respetuoso con la otra persona se necesita un poco de educación y una pizca de sentido común.


Partiendo de estos dos ingredientes podemos construir una gran receta. Respeto es también reconocer el estatus del jefe, así como reconocer por parte del jefe el rol del empleado. Darle su sitio, darle el protagonismo que merece, no cebarse ante los fallos, así como reconocerle los aciertos.


Nada bueno puede nacer fuera del respeto. Y si algo nace, aunque tenga la apariencia de una flor, no te fíes, porque puede ser venenosa.



Dialogo


Tampoco se entiende ningún relación de ningún tipo sin dialogo. El dialogo es el nexo de unión entre jefe y empleado, el dialogo es el flujo de información que ambas partes necesitan.


Cuando en una relación el dialogo no existe, la relación se deteriora, cuando en una relación el dialogo no es cordial y fluido la relación también se deteriora. Los malos jefes no dialogan, solo ejercen monólogos, que limitan el enriquecimiento.


En realidad este tipo de jefes sin oportunidad para el dialogo suelen ser perfiles narcisistas que solo aparentan dialogar para escucharse así mismos. Por tanto, es la responsabilidad de cada parte fomentar el dialogo. Si el dialogo a pesar del intento de algunas de las partes no florece, estarás ante una relación muerta pero no certificada aún. Cuanto tomes consciencia de esta situación, sal de ahí.


Información


La información es poder, pero también es la forma de alimentar una relación. La información viene de mano del valor que hemos comentado de la comunicación.


Las partes de una relación laboral independientemente de que sea el jefe o el empleado necesitan que exista flujo de información por ambos lados. Cada parte en su nivel tienen y manejan información útiles para la otra parte.


Que haya flujo de información no significa que tengamos que compartir todo, pero si se debe compartir todo aquello que afecta a cada una de las partes, solo así podemos dar lugar al siguiente valor del que os quiero hablar.



Confianza


La confianza. ¿Me podríais decir que relación sana puede subsistir sin la confianza?. Hay personas que de por sí, ya están predispuestas para la confianza o para la desconfianza. Dependerá de la voz interna de cada uno.


Pero también es cierto que la confianza es algo que se puede ir generando a medida que avanza la relación. La confianza se alimenta y se desarrolla dándole cabida a todos los valores de los que hablamos hoy, pero la predisposición ante la misma es muy importante.


En la confianza no hay termino medio, es un binomio, es cero o es uno, es todo o es nada, todo lo que no sea reconocer esto es engañarte.

Lealtad


Dice el dicho que el camino se demuestra andando. La lealtad en una relación también. En una relación laboral, en una relación entre jefe y empleado es fundamental la lealtad entre ambos.


La lealtad se debe presuponer, esta es la única posición de partida que debemos tener, pero la lealtad se demuestra cada día, en cada momento. Muchas de las cosas importantes en la vida están detrás de los pequeños detalles, detrás de un comentario, detrás de un rumor que no se ataja, detrás de decisiones poco transparentes están valores como la lealtad.


Cuando la lealtad es vulnerada, la relación queda tocada y prácticamente hundida.


Servidumbre


Quizás cuando has leído servidumbre has pensado en la servidumbre del empleado con respecto a jefe, pero en realidad la servidumbre que está íntimamente relacionada con el compromiso tiene que ser bidireccional. Si no hay servidumbre por ambas partes esa relación entre jefe y empleado tiene fecha de caducidad.


La servidumbre es uno de los principales valores del liderazgo. El principal valor de un líder es servir. Sin vocación de servicio no hay relación de ningún tipo. Si solo una de las partes es capaz de servir a la otra, llega un momento que el que sirve dejará de hacerlo.


Las personas que tienen vocación de servicio normalmente son capaces de fomentar buenas y fructíferas relaciones. Sin servidumbre solo hay una relación interesada por alguna de las partes que terminará en algún momento.

Admiración


El último valor del que os quiero hablar es la admiración. Cuando en una relación de cualquier tipo hay admiración por las partes es entonces cuando estamos creando lazos de unión sólidos.


Todas las personas tenemos virtudes y defectos. Hay dos tipos de personas, las que enfocan en los defectos y las que enfocan en las virtudes. Al final la vida como tantas veces hemos comentado son percepciones. Cada persona elegimos tener una percepción determinada ante cada cosa.


Siempre puedes elegir enfocar en la otra persona en todo lo que hace bien, en todos sus logros, en todos sus éxitos. Si haces esto conseguirás sentirte más feliz de formar parte de esa relación. Esto la alimenta.



Queridos amigos del blog!!!


Ten presentes cada día estos 7 valores y te aseguro que podrás construir una relación laboral solida, tener estos 7 valores claros y saber en cada momento cómo los estás enfocando pueden ayudarte a florecer grandes logros. Algunos de estos logros son logros que algunas personas anhelan toda la vida, logros tales como el crecimiento personal y profesional, la realización y por supuesto la felicidad.


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