• José Antonio Fdez Viñas

A veces resulta muy difícil cambiar los patrones de pensamiento debido a que desde niños nos han inculcado unas creencias erróneas que nos llevan irremediablemente a esos patrones que ahora de mayores queremos cambiar.


Por ejemplo, nos han inculcado desde niños en casa y en el colegio que fallar es algo malo, y no solo algo malo, sino que es nada más y nada menos que fracasar.


Con estas creencias, con estas ideas inculcadas en nuestra mente desde siempre, está presente el miedo a fallar, el miedo a hacer el ridículo, el miedo a que hablen de ese fallo, etcétera.


Cuando tengo este miedo opto por la opción fácil, la de quedarme quieto, la de no hacer nada como solución para no fallar, la de pasar desapercibido para no ser el foco de atención de un posible fallo en algo.


Los coach hablamos continuamente de ese espacio denominado “la zona de confort”. Estos posibles fallos a los que tenemos miedo están fuera de nuestra zona de confort, pero fuera de nuestra zona de confort también están nuestros deseos, nuestros sueños, nuestro crecimiento, nuestra evolución.


Como todas las cosas en la vida, podemos hacer el ejercicio de un cabio de percepción. Hoy voy a intentar daros otra percepción con respecto al rechazo para cambiar esas falsas creencias inculcadas a las que hacía alusión al comienzo del post.




Son solo tres puntos que te va a ayudar a perder el miedo al rechazo. Reflexiona sobre ellos porque merecerá la pena.


Fallar no es fracasar.


Como ya hemos explicado antes nos enseñaron a que fallar es malo. Nos enseñaron que el fallo se produce porque no somos lo suficientemente buenos en algo, porque no damos la talla o porque no somos tan inteligentes como necesitamos ser, o mejor dicho nos exigen ser.


La percepción que quiero mostrarte sobre el fallo, es la de que el fallo solo es una fase más de tu aprendizaje. Cuanto más fallamos más aprendemos. Creo que todos estamos de acuerdo que se aprende más de los fallos que de los éxitos. Los fallos nos muestran lecciones que el éxito nos oculta. El éxito nos endiosa gracias a nuestro siempre presente ego, pero el fallo nos da un bocado de realidad que nos hace aprender la lección.


Solo hay una forma de fallar y fracasar. La forma de fallar y fracasar es abandonando lo que estábamos haciendo. El fracaso solo se plasma con el abandono. Todo lo demás es aprender una lección más hacia nuestros objetivos.


Cuantos más fallos cometamos mas cerca estamos de conseguir eso que queremos conseguir.


Hazle caso a las estadísticas.


Es cierto que las estadísticas a veces pueden interpretarse de manera que den uno u otro resultado. Pero quiero que utilices las estadísticas para que cada vez que sufras un rechazo entiendas que estás más cerca de conseguir una aceptación.


Tomar esta percepción para los vendedores o comerciales es fundamental. Las empresas, los vendedores tienen sus estadísticas y saben que por ejemplo consiguen hacer dos ventas de cada diez visitas.


Si por ejemplo has realizado 5 visitas y no has conseguido ninguna venta ya sabes que dentro de las 5 visitas siguientes seguramente al menos habrá dos ventas.


Lo que verdaderamente nos enseñan los vendedores es que se debe de estar preparado para el rechazo del cliente, pero ese rechazo no puede hacer que dejemos el trabajo y que no visitemos ningún cliente más.


Por otro lado, debemos utilizar ese rechazo para analizar cómo podemos conseguir que no nos rechacen, pensar en áreas para mejorar, pensar en definitiva en cómo ser más atractivos ante la otra persona para que la próxima vez consigamos ser aceptados.



La crítica es la palanca que te fortalece.


Tenemos miedo a las críticas, a lo que digan de nosotros los demás. Esto lo venimos arrastrando desde pequeños como comentaba al principio de este post.


Aceptar la crítica es un ejercicio de gran ayuda, ya que nos hará mejorar. Por eso es fundamental entender la crítica como esa palanca que nos fortalece, esa palanca que va perfeccionando nuestras acciones para ser mejores día a día.


Con respecto a este asunto de las críticas es importante distinguir lo que es una crítica constructiva que nos ayuda a ser mejor y lo que es una crítica sin criterio y que solo las emiten algunas personas con el ánimo de hacer daño, o como forma de expresar su frustración por no ser ellos los protagonistas de los actos que curiosamente critican.


Cuando ocurre esto siempre me acuerdo de una frase de Steve Jobs el fundador de Apple, Steve Jobs decía; “Nunca serás criticado por alguien que haga más que tú”. Y es verdad, las críticas siempre vienen de gente que hace menos que tú o directamente de gente que no hace nada y que justifican su inoperancia despreciando lo que hacen los demás.


Por tanto, queridos amigos utilicemos las críticas como algo para crecer, pero nunca para derrumbarnos. Nunca cometas la torpeza de dar demasiada importancia a la opinión de una persona que quizás sepa aún menos que nosotros de lo que habla.


¡Queridos amigos del blog!, no temamos al rechazo, no dejemos tampoco de hacer cosas por temor a un rechazo o a lo que digan los demás. Confía en tus posibilidades y comprométete con tu estrategia para conseguir tus objetivos. Sal de tu zona de confort para conquistar nuevos territorios. Recuerda que en estos nuevos territorios inexplorados es donde están todas las cosas que deseas y aun no tienes.



¡¡Feliz semana!!


¿Te hablé de mis atajos?

Te ofrezco tres atajos de 8 semanas para recorrer 20 años.

Primer atajo: Lidera los RR.HH en 8 semanas

Segundo atajo: Deja de sufrir a un “jefe” tóxico en 8 semanas

Tercer atajo: Transfórmate en el líder que necesitas ser en 8 semanas

Programa 100% online.

Quizás estás a un "clic" de cambiar tu vida. Pide información sin compromiso aquí.










64 vistas

A raíz de un post anterior en el que comentábamos la importancia de nuestros pensamientos y la importancia de dominar los mismos, en las distintas redes sociales me pedisteis que profundizásemos en este mundo de los pensamientos y eso vamos a hacer precisamente en este post.


Nuestra energía mental depende de cómo manejemos nuestros pensamientos. Todo el mundo en mayor o menor medida tenemos una enorme fuga de energía de nuestra mente por no saber manejar los pensamientos.


En el post de hoy vamos a intentar dar unos consejos que nos ayuden a saber como pensamos y a aprender a como pensar.


Tenemos alrededor de 90.000 pensamientos diarios y de la mayoría de ellos no somos conscientes. La mayoría de estos pensamientos están en manos del ego. Ese falso yo que se nos presenta en forma de voz en nuestra cabeza y que nos deja enfocar y concentrarnos en el momento presente.


Casi todas las actividades que realizamos en nuestro día las realizamos en piloto automático, hacemos las cosa en el presente pero nuestra mente esta de viaje. Un viaje al pasado o un viaje al futuro. Solo está en el presente nuestro cuerpo.


Esta circunstancia hace que hayamos perdido la capacidad de dominar nuestra atención, pero hay que decir que esta capacidad de atención se puede entrenar y desarrollar para poder así recuperar esa energía mental, callar ese ruido innecesario que hay en nuestra mente y poner la atención plena en el momento presente, en la tarea que estemos desarrollando en un momento determinado.




Vamos con los tres puntos que os quiero dar a conocer hoy para conseguir apaciguar nuestro ruido mental.


Tomar consciencia de nuestros viajes mentales al pasado.


Como os comentaba en la introducción de este post nuestra mente nos hace viajar al pasado, utiliza la memoria para que escapes mentalmente del presente, dejes de enfocar y prestar atención en lo que haces para llevarte al pasado.


Lo malo es que te lleva normalmente al pasado no para recordar un momento feliz, muy al contrario por regla general la mente nos lleva al pasado para recordar algo que no nos gustaría haber vivido, algo de lo que seguramente nos arrepentimos.


La voz del ego es cruel y quiere que sintamos culpa por aquello que ocurrió y que ya no podemos cambiar. Cuando la mente nos gana la partida y no nos deja prácticamente volver el presente dejándonos en el pesado, esto por desgracia suele convertirse en lo que conocemos con un estado mental de depresión. El ego pretende que regresemos de este viaje con el sentimiento de culpa.


Por eso es importante tomar consciencia de estos viajes mentales al pasado, detectarlos y volver al momento presente, a la tarea que estemos realizando y enfocar con atención plena en el momento presente.


Tomar consciencia de nuestros viajes mentales al futuro.


La enfermedad del siglo XXI es el estrés. Creo que todos en algún momento de nuestra vida hemos sufrido estrés o incluso ansiedad. Los hábitos actuales, las tecnologías, la saturación de información y muchas otras circunstancias ayudan a que tengamos estrés, pero en realidad son nuestros propios pensamientos los que nos lo producen. En concreto los pensamientos futuros.


Estos viajes mentales al futuro son la fuente del estrés, nuestra mente utiliza la imaginación, y la utiliza para imaginar cosas futuras que nos van a ocurrir. ¿qué es lo que ocurre? Que al igual que utilizaba la memoria para ir al pasado y recordar episodios malos de nuestra vida, ahora utiliza la imaginación para pensar en cosas malas que nos van a ocurrir.


La cuestión es que en este caso la mente tampoco nos deja estar en el momento presente y nos lleva al futuro. Al igual que con los viajes mentales al pasado regresábamos con el sentimiento de culpa, con estos viajes al futuro regresamos con el sentimiento de miedo. Miedo por eso que hemos imaginado malo y que creemos que nos va a ocurrir.


Aquí la solución también está en tomar consciencia de este pensamiento futuro que estamos teniendo y regresar mentalmente al momento presente. En el presente no sufrimos.


Ejercitar la atención plena del momento presente.


Una vez que hemos intentado explicar en los dos puntos anteriores como funciona nuestra mente, nuestros pensamientos y teniendo claro que la solución está en focalizar y mostrar atención en el momento presente… ¿Por qué no lo hacemos? Pues no lo hacemos por que no resulta fácil, no tenemos el hábito ni la práctica. Como todas las cosas en esta vida la atención se puede entrenar y esta se entrena por medio de la práctica del mindfulness.


El significado de mindfulness es atención plena, que en realidad es lo que pretendemos. Tener nuestra mente en el presente y con atención plena a lo que estamos haciendo.


La práctica del mindfulness nos va a desarrollar esa atención que necesitamos y nos va a permitir practicarla de forma automática e involuntaria. Esto no es de un día para otro, pero como con cualquier otro entrenamiento de otra cosa que realicemos vamos cogiendo y adquiriendo las habilidades necesarias poco a poco. Sin duda les recomiendo que practiquen la meditación porque habrá un antes y un después en sus vidas con respecto a esta práctica.


Queridos amigos, tomen consciencia de sus pensamiento, de la energía mental que despilfarran a diario con esos pensamientos futuros y pasados he intenten tomar consciencia del momento presente.


Les invito al siguiente reto, en su próximo viaje en coche del trabajo a casa o de casa al trabajo, intenten realizar una atención plena a la conducción, a la carretera, a las calles por donde pasan, a las personas que se encuentran en ellas, etc. Normalmente esta actividad la realizamos en piloto automático, pasamos por el recorrido habitual pero no nos fijamos en nada, pero nuestra cabeza va pensando a toda maquina en cosas pasadas o futuras que nos soliviantan. Intenten poner atención como les digo en su próximo trayecto a casa, porque se van a sorprender de todo lo que van a descubrir y que antes no se daban cuenta de ello.


¡¡Feliz semana!!


¿Te hablé de mis atajos?

Te ofrezco tres atajos de 8 semanas para recorrer 20 años.

Primer atajo: Lidera los RR.HH en 8 semanas

Segundo atajo: Deja de sufrir a un “jefe” tóxico en 8 semanas

Tercer atajo: Transfórmate en el líder que necesitas ser en 8 semanas

Programa 100% online.

Quizás estás a un "clic" de cambiar tu vida. Pide información sin compromiso aquí.


10 vistas
  • José Antonio Fdez Viñas

Queridos amigos del post en el día de hoy vamos hablar de tres hábitos que pueden cambiar tu vida. Pero solo lo van a poder hacer aquellas personas que sean conscientes de que necesitan evolucionar, necesitan producir cambios es su vida.


Hay muchas personas que no se plantean cambiar su vida pero que sin embargo no están satisfechas con la misma. Es por eso que lo principal es darnos cuenta que tenemos en nuestras manos la posibilidad de tener una vida muy parecida o igual a la que deseamos.


Como ya hemos dicho en numerosas ocasiones el objetivo vital de cualquier persona ese feliz, por eso te aseguro que realizando estos tres hábitos que te propongo en el día de hoy vas a dar un gran paso hacia tu felicidad.


Querido amigo del post, si realmente crees que debes cambiar, si realmente eres consciente que tu vida actual no va por el camino de conseguir la felicidad que deseas, deberías de aplicar estos tres hábitos que estoy seguro que transformarán tu vida. Y estoy seguro que transformarán tu vida, porque transformó la mía. Existe un antes y un después de realizar estos tres hábitos que te muestro a continuación.




Los tres hábitos a los que hago referencia son;

Meditación.

Gratitud.

Resiliencia.


MEDITACIÓN


El primer hábito que te propongo es la meditación, si en estos momentos no eres feliz no solamente es por las cosas que te están ocurriendo, sino que también y principalmente es por las cosas que estás pensando con respecto a las cosas que te ocurren.


Si te encuentras en esta situación es porque tu cabeza tiene un ruido mental impresionante, ocasionado por esa voz interna que no calla y qué continuamente te está mostrando una vida triste e insatisfactoria.


Si te encuentras en esta situación el primer hábito que debes empezar a practicar es la meditación. La meditación te va a permitir redirigir tu atención y tu enfoque. La vida insatisfactoria que ves en estos momentos es la que tu mente de forma inconsciente te hacer ver. Es por esto que la meditación te va a permitir prestar atención y enfocar tu vida en todo aquello que va a ser más beneficioso para ti. A medida que vayas practicando la meditación notarás que consigues callar ese ruido mental que te perturba en estos momentos.



GRATITUD

El segundo de los hábitos que te propongo el día de hoy es la práctica de la gratitud. En esta vida tenemos muchas cosas que agradecer pero por regla general nuestra mente solo enfoca en todo lo contrario, en todo aquello que no nos satisface.

Al igual que te proponía la meditación para poder tener el cambio de enfoque de la vida, el ejercicio que te voy a proponer de practicar la gratitud te va a permitir de forma consciente cambiar el enfoque de la vida que tienes en estos momentos.


¿Como vamos a realizar este ejercicio? Pues cogiendo una libreta y un bolígrafo. Y como si se tratase de un diario todas las mañanas o todas las noches vamos a escribir en una hoja de esa libreta todas las cosas que podemos agradecer de nuestro día. Para cualquier persona resultaría muy fácil escribir las cosas de las que poder quejarnos el nuestro día, es más, continuamente en nuestra mente hacemos esta lista de quejas y de insatisfacciones que en realidad es lo que nos hace estar insatisfechos con nuestra vida.


Te vas a sorprender al hacer este ejercicio de la cantidad de cosas que puedes agradecer de tu vida y que pasas por alto en tu día a día. Si como te digo cada día haces ese escrito de agradecimientos vas a conseguir reeducar tu mente para que deje de enfocarse en lo negativo y empiece al tener una percepción de vida mucho más positiva. El ejercicio no te llevará más de dos minutos pero sus resultados los notarás prácticamente de inmediato.


RESILIENCIA


El tercer hábito que te propongo es el de desarrollar tu resiliencia. La resiliencia es la capacidad de reponernos a las situaciones adversas que la vida nos plantea. Por eso deberás desarrollar tu capacidad de resiliencia para contrarrestar esas situaciones adversas que son irremediables y que si o si van a ocurrir.


La mejor forma de desarrollar la resiliencia es por medio del lenguaje. De verás prestar mucha atención a tu lenguaje interno, es decir, el que te cuentas y a tu lenguaje externo que es el que cuentas a los demás. Tomando consciencia de tu lenguaje vas a ser consciente del daño que te estabas haciendo simplemente al expresarte.


Con respecto a lenguaje interno ya hemos hablado de la herramienta de la meditación que te va a ayudar a enfocar hace un lenguaje más positivo más satisfactorio e incluso más real.


Con respecto al lenguaje externo deberás tomar consciencia de cuál es el mensaje de tu visión de vida que das a los demás. Si eres de las personas que se quejan por todo o que están insatisfechas por todo haciendo el esfuerzo de tomar consciencia de tu mensaje vas a descubrir la forma tan triste e insatisfactoria con la que miras la vida.


Una vez que tomas consciencia de tu mensaje solo tendrás que cambiarlo hacia el enfoque que necesitas tener. Cuando digas “no puedo” tendrás que decir “¿qué puedo hacer para mejorar y poder?”. Cuando digas “me rindo” tendrás que decir “voy a probar algo nuevo para ver si lo consigo”. Cuando digas “nunca lo lograré” tendré que decir “tendré que aprender nuevas habilidades para conseguirlo”.


Queridos amigos somos lo que pensamos y lo que decimos, para poder cambiar intentemos pensar y decir cosas distintas, cosas más alineadas con nuestros objetivos. Aquí tienes tres hábitos que seguro que te cambiarán la vida si los practicas, pero solo lo conseguirás si cumples con los dos conceptos que te muestro a continuación, compromiso y disciplina. Si tu no les fallas a estos tres hábito, ellos no te van a fallar a ti. ¡Garantizado!

¡¡¡Feliz semana!!!



76 vistas